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Museo de la Ciudad

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"Personajes murcianos. Antonio Nicolás (1883-1978)":
Del 1 de julio al 31 de agosto de 2008

Antonio Nicolás Martínez

Nace en 1883 en Espinardo. En 1900 inicia su formación artística en el Círculo Católico de Obreros de Murcia. En 1907 se traslada a Madrid y en el Museo del Prado se le acredita para copiar a los antiguos maestros. En 1910 ingresa en el estudio de Manuel Benedito, recibiendo en esta fecha una beca del Ayuntamiento de Murcia para continuar estudiando en Madrid.
En 1912 obtiene el primer premio en el concurso-exposición del Círculo de Bellas Artes de Madrid y la medalla de oro en el de Murcia por obra Retrato del pintor don Alejandro Seiquer. Realizó algunas exposiciones en el Casino de Murcia y en 1973 participó en una muestra colectiva en la Galería Zero. En 1979, un año después de su muerte, el Ayuntamiento de Murcia organizó, como homenaje póstumo, una antología de su obra pictórica.
En su estudio de fotografía se forman célebres pintores como Joaquín o Pedro Flores y este último en su libro: Pedro Flores. Memorias y otros escritos, comenta: “toda Murcia hablaba con admiración de Antonio”.
Vivía de forma acomodada y poco a poco fue abandonando su vocación pictórica para dedicándose casi exclusivamente a la fotografía.
Antonio Nicolás consideraba unas de sus mejores obras los retratos de Alejandro Seiquer, el de la señorita Cayuela o el de Paco Miralles, entre otros. No podemos soslayar su faceta como pintor de bodegones y paisajes. Su pintura se caracteriza por un realismo que hunde sus raíces en la pintura española del siglo XIX y al que no es ajeno su oficio de fotógrafo.

El retrato elegante

El retrato es un género artístico que busca representar la figura humana, especialmente el rostro, a través de diferentes técnicas, con la idea de mostrar, no sólo la imagen, sino también la personalidad del retratado.
Surgió con el arte funerario egipcio, para después en la Edad Media quedar reservado a la representación de la nobleza laica y eclesiástica. En el Renacimiento se convirtió en un género independiente y entonces los artistas buscan nuevos efectos visuales, como por ejemplo, rodear la imagen con fondos idealizados.
A lo largo de la Edad Moderna se desarrollan diferentes tipologías: retratos de perfil, de frente, de busto o ecuestres. Es cuando este género alcanza un gran auge y diversifica temáticas pues aparecen los retratos de corte, oficial, alegóricos o filosóficos.
El siglo XIX conoció un nuevo esplendor del retrato, gracias al impulso de la clase burguesa, la cual buscó poseer todo lo que antes era privilegio de la nobleza y será en estos años cuando aparezca una nueva vertiente, el retrato elegante.
Esta variante del género es, un testimonio documental de la sociedad de la época, dejando a un lado su valor artístico. Muestra el afán de protagonismo de un grupo social que pretende incorporarse a la historia y al mundo de la cultura.

 






"El Consejo de hombres buenos de la huerta de Murcia":
Del 21de abril al 29 de junio de 2008

Las instituciones de derecho consuetudinario, que ha generado la utilización de los recursos naturales del valle medio del Segura, son principalmente dos: la junta de Hacendados de la Huerta de Murcia y el Consejo de Hombres Buenos, que es, junto con el Tribunal de las Aguas de Valencia, la única institución de este tipo que existe en la Península. Por ello, en 2005, desde la Comunidad Autónoma de Murcia y la Generalitat Valenciana se inició el proceso para la declaración de estos tribunales como Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO. La limpieza de los cauces, la conservación de las aceñas, norias y partidores, etc., así como los problemas y pleitos surgidos del uso de los recursos hídricos son funciones del Consejo de Hombres Buenos, órgano de gobierno de la huerta de Murcia. La documentación demuestra que, desde 1430, el Consejo se reunía en la plaza Santa Catalina, en la que se construyeron dos poyos en forma de gradas, desde donde el tribunal impartía justicia. Los usos y costumbres de la huerta de Murcia se conservaron mediante transmisión oral, aunque a partir del siglo XVI se fue recogiendo por escrito la tradición jurídica de la huerta de Murcia en distintos ordenamientos, hasta llegar a las conocidas “Ordenanzas de la Huerta de 1849”, donde se puso orden a todas las disposiciones legales que se habían generado durante los siglos de funcionamiento de la institución. En el siglo XX, el gobierno huertano tiene que adaptarse a nuevas circunstancias y en 1991, las Ordenanzas de la Huerta se adecuan a la Ley de Aguas de 1985.
En 1999, a través de ley orgánica, se reconoce al Consejo de Hombres Buenos como Tribunal Consuetudinario y se establece su reglamento, que es el que rige en la actualidad. Está formado por el presidente, el secretario, cinco vocales titulares y cinco procuradores vocales-suplentes. De éstos, dos por cada una de las acequias mayores (Aljifía y Alquibla-Barreras), más uno por la acequia Churra la Nueva. El puesto de vocal es por sorteo, obligatorio, gratuito y tiene una duración anual. Sus reuniones son semanales (los jueves) y se llevan a cabo en el salón de plenos del Ayuntamiento de Murcia. En una misma reunión del tribunal debe verse el caso y emitir sentencia, de manera que se trata de juicios rápidos y sencillos en los que las penas son exclusivamente pecuniarias. Si no se pudiera emitir sentencia en esa sesión, como máximo se permite emitirla en la siguiente y éste además no tiene obligación de justificar su decisión, que, por otro lado, es inapelable.
Para que el Consejo de Hombres Buenos pueda pervivir es imprescindible proteger de manera expresa el espacio natural del cual emana, ya que el único sentido de esta institución es el gobierno de la huerta.






"Juan González Moreno.Primer Centenario de su nacimiento (1908-2008)":
Del 26 de febrero al 20 de abril de 2008


En el centenario de nacimiento J. González Moreno, nacido en la pedanía murciana de Aljucer el 11 de abril de 1908, el Museo de la Ciudad rinde homenaje a la personalidad y la obra de este escultor que inició su tarea en 1923, como aprendiz en un taller de escultura de San Antolín, aunque fue en la Sociedad Económica de Amigos del País donde comenzó su formación artística.
Entre 1931 y 1936 fue alumno de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, a donde llegó becado por la Diputación de Murcia. Durante la Guerra Civil regresó a Murcia y cooperó en la recogida y recuperación de obras de arte organizada por la Junta Delegada de Protección, Incautación y Salvamento de la que era director el pintor Pedro Sánchez Picazo. Una vez acabada la guerra, abrió un taller de escultura en Murcia en el que tiene como ayudantes a Antonio Campillo, Francisco Toledo y José Hernández Cano. En los años cuarenta, ya escultor consagrado, recibe numerosos galardones regionales y nacionales.
En 1952 gana el concurso para la decoración escultórica del Santuario de la Fuensanta y un año más tarde es nombrado director de la Escuela de Artes y Oficios, puesto que ocupará hasta su jubilación.
En 1989 el Ayuntamiento de Murcia organizó en el Palacio del Almudí una exposición antológica, que hasta el momento es la más completa que se ha hecho sobre su legado.
Su obra más conocida quizá sea la escultura religiosa pero las piezas de creación artística son en palabras de Martín Páez, síntesis entre el cosmopolitismo del volumen y la local exaltación de lo mediterráneo.
Juan González Moreno murió en 10 de enero de 1996.

"La Fiesta de San Antón":
Del 15 de enero al 24 de febrero de 2008

San Antonio Abad, conocido popularmente como San Antón, nace en Menfis en el año 251. Para llevar vida ascética se retiró al desierto, por lo que se le considera el iniciador de la tradición eremítica cristiana. Siglos más tarde, en plena Edad Media y en Murcia, Miguel de la Soledad seguirá sus pasos e iniciará la ocupación de las cercanías de Santa Catalina del Monte, donde aún hoy se conservan cuevas de ermitaños y la ermita de San Antonio el Pobre.
La tradición iconográfica suele representarlo anciano, con el hábito de la orden y un cerdito a sus pies, pues en la Edad Media era tradicional en la comunidad antoniana criar un cerdo para alimentar a los pobres y a los enfermos.
La festividad de San Antón se estableció el 17 de enero, fecha de su muerte y del traslado de sus reliquias a Francia, siendo una fiesta con mucha tradición y celebrada en diversos lugares de Europa. En las Alpujarras, en pueblos de Valencia o de Jaén, se suelen organizar mercados populares, bendición de animales y hogueras que recuerdan el fuego de San Antón, una enfermedad que curaba el santo, por lo que las gentes se encomiendan a él pidiendo salud para ellos y sus animales.
En Murcia, en el barrio de San Antón, se celebran las fiestas dedicadas a su patrón con gran variedad de actos, aunque destaca sobremanera la misa de acción de gracias en la ermita, en la que se bendice a los animales. La fiesta se completa con una procesión y la venta de panecillos confeccionados por las vecinas. Estos se bendicen y se entregan a cambio de un donativo para el culto al santo. La tradición popular dice que quien conserva un panecillo de San Antón en el bolsillo o en el monedero verá incrementada su fortuna.
El origen de la ermita murciana de San Antón se remonta a la Edad Media, pero será entre 1694 y 1746 cuando se reconstruya el edificio y se cree un hospital dedicado a los pobres. A lo largo de la historia, el edificio y la orden han sido objeto de varios reconocimientos. Felipe V, a propuesta del cardenal Belluga, le otorga el titulo de Real Casa y le concede el Toisón de Oro como signo de protección regia. El templo esta presidido por una imagen del santo, realizada por Francisco Salzillo. Que la entregó a la cofradía el 25 de abril de 1746. Durante el siglo XIX decae el culto a San Antón, quedando la ermita reducida a un pequeño edificio encajado entre bloques de viviendas. En la actualidad se ha recobrado la tradición de bendecir a los animales, que atrae cada año a ciento de devotos.

 




"El auto de los Reyes Magos en Murcia":
Del 3 de Diciembre al 13 de Enero de 2007


Desde el siglo XVII, en el mes de enero, por Epifanía, se representa en la Huerta de Murcia el Auto de los Reyes Magos. Han llegado a representarse en más de 30 pedanías a lo largo de los siglos XVII, XIX y XX, aunque se fue perdiendo la tradición en muchos lugares durante la segunda mitad del siglo XX. Hoy se representa en poco más de media docena y, en alguna, no todos los años, si bien, varias de estas pocas han conseguido mantener la tradición, casi sin interrupción, con no poco esfuerzo de sus promotores.

El auto está recogido en libretos manuscritos, con variantes según la pedanía, que han pasado de generación en generación y han sido varias veces copiados con diferentes modificaciones. Todos ello se basan, fundamentalmente, en dos textos:

1.-El libro La Infancia de Jesu-Christo, escrito por el malagueño Gaspar Fernández y Avila en 1785, basado en obras cuyos orígenes se remontan a la Edad Media: en Toledo se descubrió un manuscrito en verso titulado Auto de los Reyes Magos, cuya procedencia data de los siglos XII y XIII.

2. – Un manuscrito anónimo, seguramente anterior al libro de Fernández y Avila, encuadernado en pergamino, que se llama La fiesta de los Reyes, vulgarizada en Zarandona. Auto alegórico. Este manuscrito pertenece a la colección José Alegría que está en la biblioteca del Archivo Municipal de Murcia.

La forma métrica del libreto es el romance octosílabo. Todos los personajes recitan con dramatismo y solemnidad su papel, excepto los pastores Jusepe y Rebeca, a los que se hace hablar en un castellano vulgar plagado de exageraciones y referencias al lugar en que se representa la obra.

Casi siempre se ha representado el día de Reyes por la mañana, antiguamente al rayar el alba, hoy en hora menos temprana. El escenario también varía de un pueblo a otro. En unos se realiza todo al aire libre y quien hace parte en la calle y parte en un teatro o iglesia. En todos los casos se utiliza un escenario para el primer acto y otro para los dos siguientes, casi siempre en plazas de ermitas o iglesias.

Antiguamente la representación estaba a cargo de las Cofradías de Ánimas, después fueron pasando a comisiones de fiestas, asociaciones de vecinos, grupos folclóricos


(Con la Colaboración de Tomás García y María Luján)








"Día de todos los Santos:
tradición y costumbre
"
Del 22 de Octubre al 2 de Diciembre de 2007

Cuando el otoño comienza a desnudar las ramas de los árboles, llega el 1 de Noviembre, día de la festividad de Todos los Santos. Es el momento en el que muchos murcianos acuden a los cementerios para honrar a sus difuntos.
Multitud de flores adornan las tumbas de los seres queridos llenando de colorido los camposantos. El crisantemo es la flor tradicionalmente relacionada con esta fecha, su nombre proviene de la unión de dos palabras griegas: chrisos (oro) y anthos (flor). Es en la Plaza de las Flores donde los puestos callejeros colorean la mañana del 1 de Noviembre con la llamada “flor de oro”.
Una tradición relacionada con la festividad de Todos los Santos es la elaboración de determinados dulces típicos, que encuentran su mejor escaparate en los mercadillos que se instalan en distintas plazas del municipio, destacando el de la plaza de San Pedro, en la capital murciana. En sus puestos podemos encontrar arrope y calabazate, pan de higo o los populares hueos de santo.
El Papa Gregorio III fue quien estableció esta festividad el día 1 de Noviembre, haciéndola coincidir con tradiciones más antiguas, con el fin de facilitar los cambios hacia el rito cristiano. La víspera de este día coincide con una fiesta de origen celta que marcaba el fin del verano y las cosechas para pasar a los días de frío y oscuridad, práctica también habitual en el mundo romano.




“Abderramán II ”
Bronce
100 x 28 x 25 cm
José Carrilero Gil. 2006.


"Abderraman II
y la fundación de la ciudad
"
Del 3de Septiembre al 12 de Octubre de 2007

Abderraman II nació en 792. En 822 se convirtió en el cuarto emir de Córdoba —tras su padre Al-Hakam I, Hixem y Abderraman I—. Tuvo como tarea principal la reorganización administrativa de Al-Andalus y para ello mantuvo el carácter militarista de su antecesor, con un importante ejército y con la construcción de potentes fortalezas. Se enfrentó a ataques de cristianos, de vikingos y de rebeldes al poder cordobés. Fomentó la agricultura y el comercio, y en el campo de las artes trató de llevar a su corte a los más ilustres sabios del momento. También fue aficionado a la poesía y a la música. En 825 ordenó la fundación de una nueva ciudad, Madinat Múrsiya, con el objetivo de poner fin a las revueltas y conflictos tribales que ponían en peligro la estabilidad de la kûra de Tudmîr —distrito que englobaba a todo el Sureste peninsular y que dependía administrativamente del Emirato de Córdoba—. Para ello sus tropas se asentaron en el valle medio del río Segura, en la orilla izquierda, donde posiblemente desde época romana ya existía un pequeño poblado de escasa entidad cuyo urbanismo no influyó en la ciudad recién creada. Abderraman II murió en Córdoba en el año 852.

La escultura de Abderraman II fue encargada por el Ayuntamiento de Murcia al escultor de Caravaca de la Cruz José Carrillero en el año 2006, para recordar la figura del fundador de la ciudad. La obra original mide tres metros y está hecha de bronce. La pieza expuesta en el Museo es el boceto de dicha escultura.



“Obras de Don Diego de Saavedra Faxardo…: en tres tomos divididas”
Diego Saavedra Fajardo.  Edición de Amberes 1708. 
Archivo Municipal de Murcia

“ Idea de un príncipe político cristiano: representada en cien empresas…”
Diego Saavedra Fajardo.  Edición de Madrid. 1666 
Archivo Municipal de Murcia

“ Idea de un príncipe político cristiano: representada en cien empresas…”
Diego Saavedra Fajardo.  Edición de Valencia. 1658. 
Archivo Municipal de Murcia

 “ Idea de un príncipe político cristiano: representada en cien empresas…” 
Diego Saavedra Fajardo.   Edición de Milán. 164 

Archivo Municipal de Murcia

“Retrato de D. Diego Saavedra Fajardo”
 Ángel Martínez. 1948.
Oleo sobre lienzo, 101 x 77 cms
Ayuntamiento de Murcia.

"Don Diego Saavedra Fajardo"

(Algezares 1584 - Madrid 1648)

Del 2 de julio al 31 de agosto de 2007

D. Diego Saavedra Fajardo nació en la pedanía murciana de Algezares en 1584. Sus padres fueron D. Pedro Saavedra Avellaneda y Dª Fabiana Fajardo Brian. Para realizar estudios universitarios, en 1600, marcha a Salamanca donde estudia jurisprudencia y cánones, siendo compañero de estudios de Gaspar de Guzmán, Conde Duque de Olivares. En 1612, ya licenciado, marcha a Roma como secretario de la cifra y familiar de Gaspar de Borja. A partir de ese momento dedica su trabajo a tareas diplomáticas relacionadas principalmente con la Guerra de los Treinta Años, llegando a participar activamente en los preparativos de la Paz de Westfalia. A lo largo de su vida fue nombrado Caballero de la Orden de Santiago, Chantre de la Catedral de Murcia,  Miembro del Consejo de Indias y Embajador Plenipotenciario en las Paces de Munster.
Es considerado el personaje murciano más destacado del siglo XVII, junto a Francisco Cascales y Jacinto Polo de Medina, y clave en el campo de la cultura y la política europea de su tiempo. Aunque su trayectoria profesional le llevó a estar la mayor parte de su vida fuera de Murcia la relación con su ciudad fue muy estrecha y prueba de ello es la numerosa correspondencia conservada que mantuvo, tanto con paisanos como con instituciones. 
La obra más conocida y reeditada de Saavedra es, “Idea de un príncipe político cristiano representada en cien empresas políticas”, libro conocido popularmente como “Las empresas políticas” y  en el que construye toda una teoría política en la que refleja la experiencia que había adquirido dentro del campo del Derecho y de la Diplomacia. Otra de sus obras es “La República literaria”, en la que la historia se desarrolla en una ciudad imaginaria dedicada enteramente a las artes y las letras. 
D. Diego Saavedra murió en el Hospital de San Antonio de Madrid el 24 de agosto de 1648.  A finales del siglo XIX,  y por iniciativa de Fuentes y Ponte, sus restos fueron traídos a Murcia.

 

Plano Geométrico del Azud Mayor de la Ciudad de Murcia y sus confines situado en el río Segura; Hecho en el año de 1739”
Reproducción. 56 x 70 cm. Papel. Editado en 2001 por la Confederación Hidrográfica del Segura con motivo de su 75 aniversario. Donado al Museo de la Ciudad en 2007.
[Este grabado corresponde a la obra de Melchor de Luzón, enviado de Felipe IV poco antes de que se iniciaran las obras proyectadas por Toribio Martínez de la Vega, que concluyeron en 1748. Se aprecia el nacimiento de las dos acequias mayores y el famoso puente de las Ovejas].
Croquis de la acequia Barreras y su entorno
General y detalles. Legajo 3959. Nº 2. Archivo Municipal de Murcia
Cuentas sobre la reforma de un quijero de la acequia Barreras
Legajo 3959. Nº 2. Archivo Municipal de Murcia.
Cangilón de noria
Barro cocido. Siglos XII-XIII. h 20 cm, Ø boca: 8’8 cm. Calle del Pilar, Murcia.

"Azud de Contraparada y el sistema de riego de la Huerta de Murcia"  
Del 8 de mayo al 1 de julio de 2007

La Contraparada es una presa de 208 metros de longitud y 8 metros de altura, que ocupa un estrechamiento natural en el curso del río Segura que lleva un discurrir norte- sur. Al atravesar este paraje entre Javalí Nuevo y Javalí Viejo, gira bruscamente hacia levante para entrar en la Vega. Esta orografía permite la retención y la elevación de las aguas del río para su distribución a través de dos acequias mayores, Aljufía y Alquibla, que riegan los heredamientos del Norte y del Mediodía. Está situada a 13 km al noroeste de la ciudad de Murcia, ocupando una superficie de 150 hectáreas. El agua procedente del río se conduce por la huerta a través de más de 510 kms de cauce; es por tanto, la red de riegos tradicionales más extensa de la Península. El sistema se completa con una red de avenamiento, constituida por los azarbes que recogen el agua sobrante de riego y la conducen de nuevo al río para ser aprovechada más abajo. Es decir se trata de un sistema de riego doble, de aguas vivas y de aguas muertas.  
La Huerta de Murcia comprende las tierras que se riegan con el agua del río Segura y sus filtraciones, desde la presa o Azud Mayor de la Contraparada, hasta la vereda llamada del Reino, que divide esta huerta con la de Orihuela según los limites que la tradición ha plasmado en las Ordenanzas de la Huerta de Murcia.  
La extensión de la huerta tradicional ha estado en constante crecimiento desde las 4.293 ha. que se documentan ya  en  el siglo XIII, pasando por las 10.657 de 1757 hasta llegar a las 15.265 en 1970. En la actualidad el peligro de desaparición total de la huerta de Murcia resulta, a los ojos de cualquier murciano, inminente.  
Es más que probable el origen musulmán de la obra, siendo posible que se construyera en el siglo X en tiempos de Abderraman III. La motivaron dos aspectos imprescindibles para el desarrollo de la entonces incipiente ciudad de Murcia: atenuar las crecidas del río y sangrar el caudal con fines agrícolas. 
                               

 

"La Capilla de los Vélez: 1507-2007"
Del 5 de marzo al 6 de mayo de 2007 

En 1491, Juan Chacón, Adelantado del Reino de Murcia, inició la construcción de su capilla funeraria en la Catedral de Murcia. Aunque el programa decorativo que había de completarla quedó inconcluso, en octubre de 1507 se dio por finalizada la obra en lo fundamental bajo el auspicio de su hijo Pedro Fajardo, primer Marqués de los Vélez. 

En lo artístico la capilla está emparentada con la de don Álvaro de Luna en la Catedral de Toledo y con la del Condestable de Burgos. Ocupa el espacio correspondiente a dos capillas, con lo que su tamaño la hace destacar tanto al interior como al exterior. Estéticamente funciona como un espacio independiente del resto de la catedral. La fachada calada al modo de una gran celosía, los muros de piedra minuciosamente labrados, la decoración naturalista y la bóveda estrellada subrayan la singularidad de la obra, que combina elementos mudéjares con la exuberancia del gótico final. Esa riqueza del interior contrasta con un sobrio exterior, donde destacan los motivos heráldicos de la familia Chacón-Fajardo, las figuras de dos salvajes tenantes y la popular cadena de piedra que rodea la capilla. 

El primer Marqués de los Vélez, Pedro Fajardo, dejó otras dos obras arquitectónicas de relevancia: el castillo de Mula y el castillo-palacio de Vélez-Blanco, en Almería. Ambos edificios marcan el inicio del siglo XVI en el Reino de Murcia e introducen las nuevas formas del Renacimiento.

 

 

“Plan de el modo como debe quedar la parte que baña el Río Segura a la Ciudad de Murcia  para liberarla de todos los riesgos a que se ve continuamente expuesta en sus crecientes, con las notas que van puestas para mayor inteligencia”
Medidas: 47 x 97 cm.
Material: papel y tinta a color.
Edición numerada y limitada a 300 ejemplares.
Ejemplar nº 268. 2005
Medidas: 47 x 34 cm.
Material: papel y tinta a color con cubierta de piel.
Editado por la Real Academia Alfonso X El Sabio.
Autores: González Castaño, Juan; Calvo García-Tornel, Francisco.

"Facsímil del “Proyecto de canalización y ornato del Río Segura a su paso por Murcia 1785”"
Desde el 23 de enero al 4 de marzo de 2007

Esta obra muestra el interés de don José Moñino Redondo, Conde de Floridablanca, por paliar los daños que el río Segura infringía a su paso por la ciudad de Murcia, cuando sus embravecidas aguas ocasionaban a los vecinos daños en vidas y propiedades. Para evitarlos se le encargó al arquitecto  Manuel Serrano la elaboración de un plan de canalización que es el que aquí se expone.
El contenido del proyecto tiene una doble naturaleza. Por un lado se pretende acondicionar el cauce fluvial, en su tramo urbano, eliminando obstáculos a la circulación del agua. Para ello era necesario el derribo de los molinos de “arriba” y los de “abajo”. Por otro evitar que las avenidas dejasen a la ciudad en estado ruinoso. La propuesta del arquitecto Serrano, en líneas generales, supone encauzar el río, construyendo muros en ambas márgenes, que proporcionan un trazado más rectilíneo y mantienen una anchura de cauce prácticamente homogénea. Pero dicha propuesta es bastante más amplia, ya que también trata la posibilidad de realizar un pequeño ensanche. Planifica la expansión de la ciudad, el adecentamiento de las márgenes e incluso diseña la alineación de los edificios que en su frente dan al río, entre ellos los del barrio de San Juan. Pero del conjunto de este plan poco se realizó, ya que siete años más tarde se retira don José Moñino y apenas se había concluido el tramo de muro que va desde la  parte que se había construido del Puente Viejo y lo que hoy es  el Puente Nuevo.
Facsímil del "Proyecto de canalización y ornato del Rio Segura a su paso por Murcia (1785)

 

"Música en la Navidad"
Desde el 19 de Diciembre de 200
6 al 21 de enero de 2007

Murcia se viste de Navidad cada año cuando llegan los primeros días de diciembre con la celebración de la Purísima Concepción: cuadrillas y auroros enmarcan un viaje repleto de aguilandos, pascuas y villancicos hasta la festividad de la Candelaria. Guitarras, guitarros, laúdes, bandurrias, violines, panderos, postizas y platillos marcan el ritmo del periodo navideño. Durante los primeros días de la Navidad, las agrupaciones de música tradicional de Murcia celebran las nueve Misas de Gozo hasta la víspera de la Nochebuena, actos litúrgicos que vienen a representar los nueve meses de gestación de la Virgen María,  siguiendo con la Carrera de Aguilandos por sendas y carriles de la huerta, donde la cuadrilla acompañada del farol, de la campana, los músicos y el guión o trovero, interpretan aguilandos hasta bien entrada la fría y helada noche de invierno. Con la llegada del 24 de diciembre se celebra la Misa de Gallo en la que toda la población acude a celebrar el Nacimiento del Niño Emmanuel y a oír los sones populares de cada localidad. El 6 de enero se celebra la festividad de los Santos Reyes, fiesta donde los niños son los protagonistas por un día, por la mañana tiene lugar la representación de la obra sacramental el Auto de Reyes Magos. Navidad tiempo de tortas de pascua, mantecos, cordiales, licor, aguilandos y jolgorio, época de encuentros de cuadrillas y festividad hasta San Antón y La Candelaria.

Texto de Tomas García

 

"Inmaculada"
Desde el 21 de noviembre al 17 de diciembre de 2006
Escuela de Ribera. Valencia S. XVII
Oleo/lienzo


Jusepe de Ribera nació en Játiva (Valencia) en 1591, pero pasaría la mayor parte de su vida en Nápoles. Su pintura tuvo éxito no solo entre los coleccionistas, sino también entre sus colegas españoles, sobre todo en Valencia y Sevilla. Sus obras alcanzaron resonancia en los talleres de España gracias a los cuadros importados por los virreyes y por otros españoles que habían estado en Italia. Algunos de sus asuntos sacros como San Jerónimo, San Pedro y La Magdalena, agradaron tanto que fueron copiados con cierta frecuencia. Una de las imágenes salidas del pincel del artista se convirtió en modelo para sus coterráneos: la Inmaculada, resplandeciente y luminosa, impulsada en su ascensión al cielo por un coro de ángeles y que anticipa las bellas realizaciones de Murillo. 
La obra que exponemos, probablemente es la copia en menores dimensiones de una obra mayor que fue encargada por una familia de Valencia para donarla a una Iglesia. La familia se quedaría con esta réplica en menores dimensiones para un oratorio particular, como recuerdo de su donación. El marco también es original del siglo XVII, tallado en madera con decoración vegetal, y revestido con pan de oro y plata.

 

"El día de Todos los Santos"
Desde el 30 de Octubre al 19 de Noviembre

El 1 de Noviembre se celebra el tradicional Día de Todos los Santos. Este día se honra a nuestros difuntos llenándose de colorido los cementerios, con una multitud de flores de todo tipo con las que se adornan las tumbas de los seres queridos. El crisantemo ha sido siempre la flor mas utilizada, ya que la tradición siempre la ha relacionado con los cementerios. Por otro lado, es indispensable para estas fechas el hacer referencia a los dulces más típicos y tradicionales, que se elaboran en Murcia con motivo de esta festividad. Al llegar la víspera de estas jornadas, los tenderetes con el arrope, el calabazate, el pan de higo y los huesos de santo se instalan en la Plaza de San Pedro, siguiendo una costumbre secular.
Para la ocasión, en el espacio Hoy Enseñamos se muestran las siguientes obras: - Plano General del Nuevo Cementerio de Ntro. Padre Jesús. Leg. 10. Expt. 19. [Rodolfo Ibáñez. 1884. Según reglamento del cementerio de 1884]. Archivo Municipal de Murcia.
- Pedro Cerdán Martínez. Planos originales del proyecto para la portada del cementerio de Murcia. 1894. Leg. 10 Expt. 15. Archivo Municipal de Murcia.
- Reglamentos del Cementerio de Ntro. Padre Jesús. 1884. Leg. 16.
Archivo Municipal de Murcia
 

"Proyectos de Modernización I"
Serie Urbanismo
Desde el 3 al 26 de octubre de 2006


A principios del siglo XX, Murcia conservaba casi intacta su imagen medieval. En 1930 el municipio contaba con 160.000 habitantes, de los que unos 53.000 vivían en el casco urbano. Con el fin de modernizar la ciudad, dotarla de un mejor saneamiento y crear nuevos viales para el creciente tráfico, el Ayuntamiento encargó estudios sobre la situación real de Murcia, y numerosos expertos redactaron planes para su desarrollo. De ellos han quedado toda una serie de documentos gráficos que muestran visiones utópicas de una ciudad imaginada, grandes perspectivas y avenidas que en muchos casos sólo se llevaron a cabo de manera parcial. Sin embargo, dos elementos se repiten en la mayoría de los planes proyectados: una gran plaza ajardinada al norte de la ciudad, junto a la Estación de Ferrocarril de Zaraiche (construida entre 1921 y 1930), y una avenida arbolada que habría de conectarla con el núcleo urbano. Ambos elementos se materializaron en la década de los 40 en las actuales Redonda y Gran Vía Alfonso X el Sabio. En la obra que aquí mostramos, firmada por el Ingeniero Jefe de Caminos, Canales y Puertos de Madrid en 1933, aparecen esos dos elementos recreados con un frente de elegantes edificios, que a modo de pantalla se superponen a la ciudad de Murcia. Ésta aparece rodeada de huerta, y entre sus casas bajas emergen los campanarios de las iglesias y la Catedral.
 

"Cartel de la feria de septiembre 2006"
Rosa Vivanco
Desde el 4 de Septiembre al 1 de Octubre de 2006

Con el mes de septiembre comienza la Feria de Murcia, que desde su antigüedad de siglos, hoy conjuga viejas tradiciones con eventos culturales y festivos que se han ido incorporando a lo largo del tiempo. Rosa Vivanco ha sido esta vez la encargada de darle forma al cartel anunciador de la Feria de Murcia. La pintora murciana ha plasmado la esencia de estas fechas a través de elementos representativos de la ciudad. A iconos clásicos como la noria, los globos, el algodón de azúcar o la torre de la Catedral, ha añadido la imagen en primer plano del padre con el niño, fiel reflejo de la sociedad murciana actual, comenta la pintora, implicando al padre en la crianza de los hijos. Licenciada en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos de la Universidad de Valencia en la especialidad de pintura, la artista forma parte de las nuevas generaciones de pintores murcianos. Ha participado en diversos certámenes y realizado numerosas exposiciones tanto nacionales como internacionales. Actualmente colabora con el Institut Bessis de París, realizando obras sobre nombres publicitarios.
 

"Recreación de la Dolorosa de Salzillo"
Cecilio Pineda (1883-1942)
Terciopelo grabado 69x54 cm

Desde el 23 de Mayo al 3 de septiembre de 2006

Nacido en Espinardo y entregado al teatro desde su juventud, Cecilio Pineda se decidió a representar por primera vez el personaje de Don Juan Tenorio en 1907, cuando tenía 24 años de edad, sintiendo desde entonces una auténtica obsesión escénica por el personaje de Zorrilla que le acompañaría hasta su muerte. Con esa actuación puso la primera piedra de la compañía teatral que llevaría su nombre, y con la que actuó por Murcia y su Región hasta 1914. Ese año trasladó su residencia a Albacete y allí formó un nuevo grupo. Poco después conoció al también actor Alfonso Muñoz, quien le propuso integrarse en su compañía para realizar una gira por América: Cecilio no aceptó por querer mantenerse al cuidado de su mujer e hijos. En 1926 regresa a Murcia y va incorporando a sus hijos a los montajes teatrales de la compañía, sin olvidar la cita puntual que cada mes de Noviembre les unía con el Tenorio en el Teatro Romea. Hacia 1928 fue invitado junto a su grupo al Centro Ferroviario del Barrio del Carmen, importante foco artístico y cultural del momento y que contaba con teatro propio. Allí actuó la Compañía Pineda de forma regular hasta los años 30 con un repertorio muy variado. 

En 1941 representaron en el Teatro Romea Las Cantigas de Alfonso X, obra de Antonio Aguilera, El Alcalde de Zalamea y nuevamente Don Juan Tenorio. En Noviembre del año siguiente murió Cecilio Pineda, poco después de la interpretación de Don Juan que hizo su hijo Juan Pedro. La Compañía Cecilio Pineda siguió en activo, y desde 1989 de forma ininterrumpida ha llevado la representación del Tenorio al Teatro Romea de Murcia.
El 1 de Diciembre de 2005 se celebró el acto de estreno del sexto palco del Teatro Romea al que se le ha dado nombre, el de Cecilio Pineda, como reconocimiento a la memoria y a la trayectoria del dramaturgo murciano. En ese mismo acto la hija de Cecilio Pineda, Antonia Pineda, donó a la ciudad el tapiz que ahora exponemos. Se trata de una imagen de la Dolorosa de Francisco Salzillo que realizó Cecilio Pineda en 1929, con la técnica de grabado a fuego sobre terciopelo, y que ha formado parte del patrimonio familiar durante siete décadas.

 

Día Internacional del Museo
El Museo y los jóvenes
"Jóvenes Diseñadores"
Pablo López López
Antonio Sánchez Cuenca
Desde el 16 al 23 de Mayo de 2006

Antonio Sánchez, de 23 años, y Pablo López, de 22, ambos estudiantes de Diseño Gráfico en la Escuela de Artes y Oficios de Murcia, ocupan el espacio Hoy Enseñamos dentro de los actos que el Museo de la Ciudad ha programado para la celebración del Día Internacional del Museo 2006, bajo el lema “El Museo y los jóvenes”. Para esta ocasión los artistas han elegido como temática la representación, en dos pinturas, de la visión que tienen los dioses de diferentes religiones sobre la Humanidad, y la que tiene ésta sobre los dioses.

 

"Cartel de las Fiestas de Primavera 2006"
Rafael Terrés 
Acrílico/madera, 100 x 70 cm 
Desde el 5 de Abril al 14 de Mayo de 2006

 

Los Fondos del Museo
"Ajuar doméstico"
José Alegría Nicolás 
(1870 –1948) 
 
Desde 20 de Enero al 2 de Abril de 2006

Sobrestante de Obras Publicas y Cajero de la División Hidráulica del Río Segura en Murcia. Obtuvo gran prestigio entre la sociedad murciana por su amor a los libros y las tradiciones murcianas.
La devoción por la Virgen de la Fuensanta que profesaba le hizo encargarse durante siete años, entre 1940 y 1947, de la reconstrucción del Santuario y de su entorno. Fue miembro correspondiente de la Real Academia de Historia y numerario de la Academia Alfonso X, Presidente del Patronato del Museo de Bellas Artes y Delegado del Servicio de Recuperación Artística del Patrimonio Nacional.
Vivió en Zarandona, donde llevó a cabo intensas gestiones para conseguir abrir la avenida que hoy lleva su nombre y para que el pueblo tuviese parroquia. Bibliófilo singular, se interesaba por todo lo publicado relativo a Murcia,  por ello tras su muerte el Ayuntamiento de Murcia adquirió los fondos de su biblioteca (cinco mil volúmenes, trescientos legajos y varias colecciones de periódicos)  y las piezas de loza, cristal y metal que había ido coleccionando, buscándolos por las casas de la huerta. Los libros son la base fundamental de la biblioteca de temas murcianos que existe en el Archivo Municipal.
En el museo conservamos una vajilla de loza y diversas piezas de latón, bronce y cristal, hasta completar una colección de ajuar doméstico de finales del siglo XIX de 197 piezas. Una pequeña escena de mobiliario huertano (que forma parte de su colección) se muestra de forma permanente en la primera planta del museo.

 

"La Anunciación"
Senén Vila (Valencia, 1639-Murcia, 1707)
Desde el 20 de Diciembre de 2005 al 18 de enero de 2006

La escena de la Anunciación descrita por San Lucas en su Evangelio es una de las más repetidas en la historia del arte. Cada época ha dado su particular visión del hecho a través de los mejores pintores del momento, pero conservando siempre inmutables los símbolos que le son propios: el arcángel Gabriel, portando la azucena del amor puro y virginal, irrumpe en la estancia privada de María, que se encuentra orando de rodillas ante un atril. El Espíritu Santo ocupa el centro de la composición, en una habitación minuciosamente ordenada como alusión a la claridad de los proyectos divinos. El Barroco añade aquí, en el pincel de Senén Vila, los contrastes de luz y sombra y la teatralidad de los pequeños querubines sobrevolando la escena. Senén Vila, pintor valenciano afincado en Murcia, estuvo activo en el último tercio del siglo XVII. Formado en su tierra natal, sus conocimientos fueron más allá de los artísticos y abarcaron Humanidades, Filosofía y Teología. En Murcia adoctrinó a su hijo, el también pintor Lorenzo Vila. La obra que exponemos pertenece a la colección del Museo de Bellas Artes de Murcia.

 

"Escultores Murcianos"
El escultor José Planes 
(Espinardo 1891-1974)
Desde el 6 de octubre al 18 de diciembre

Las dos esculturas que exponemos pertenecen a la colección del Museo de Bellas Artes de Murcia. La escultura llamada "Busto de Dama" (1913) es representativa del momento de formación del escultor en el Círculo de Bellas Artes de Murcia y en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde había ingresado en 1912. Pero en realidad, su iniciación en el arte se produce en 1903, a través de las clases de dibujo que impartían José Mª Sobejano en el Circulo Católico de Obreros y Antonio Meseguer en la Sociedad Económica de Amigos del País. 
La obra  "Adolescente" (1925) pertenece a la etapa más internacional del artista, ya que en estos años expone en Italia y Portugal. En 1927 marcha a Madrid donde comienza a implicarse en la vida artística y social de la capital, aunque siempre la compaginará con estancias en su pueblo natal.
En la década de los 40 ya es un escultor respetado y valorado en el ámbito nacional y por supuesto local. Un ejemplo de ello es que en 1932 había fundado la Escuela de Artes y Oficios de Murcia. En 1959 después de  recibir numerosos premios nacionales e internacionales es nombrado académico correspondiente de la Real Academia de San Fernando y en 1966 se le concede la medalla de honor de la Exposición Nacional de Artes Plásticas.

"Busto de dama". Piedra. 65 x 30 x 31 cm1913. Museo de Bellas Artes de Murcia.
"Adolescente" Piedra. 142 x 36 x 38 cm 1925. Museo de Bellas Artes de Murcia

 

"Cartel de la Feria de Septiembre 2005"
Manuel Muñoz Barberán
   
Del 1 de septiembre al 5 de octubre de 2005 

Con la llegada del mes de Septiembre Murcia se viste de Feria, en una tradición que tiene su origen en los tiempos del Rey Sabio. Las banderolas y las luces de colores conforman el decorado de una fiesta que aumenta cada año su magnitud con un mayor número de eventos y espectáculos, todos agrupados bajo la imagen del cartel anunciador oficial. Manuel Muñoz Barberán ha sido el encargado de elaborar el de la presente edición 2005.
Muñoz Barberán (Lorca, 1921), se forma de manera casi auto-didacta: asiste a clases en la Academia Municipal de Dibujo y profundiza en sus conocimientos a través del estudio de los grandes pintores del Museo del Prado y del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Conoce y admira a Ramón Gaya y Bonafé y mantiene relaciones de amistad con otros artistas de su tierra natal. Así mismo combina la creación artística y la investigación histórica, a la que ha contribuido con varias publicaciones. Su obra es extensa: desde murales de gran tamaño y temática religiosa a cuadros costumbristas, pasando por la realización de carteles para fiestas como los que aquí se exponen. En todos ellos encontramos la luz y el color tan característicos de su estilo post-impresionista.

 

Patrimonio Artístico Municipal I
"El Gato"

Julio Ruzafa. 1990
Óleo sobre lienzo. 57x68 cm.   
Del 18 de junio al 31 de agosto de 2005

El Museo de la Ciudad inicia una serie dedicada al patrimonio artístico municipal, del cual todos los murcianos somos acreedores. En esta primera muestra nos acercamos a la figura del pintor murciano Julio Ruzafa a través de su enigmática obra “El Gato”. Ruzafa vivió gran parte de su vida en Alemania, aunque entre los años sesenta y noventa volvió con frecuencia a Murcia para exponer sus obras. Dentro de sus temáticas pictóricas destacaron las tauromaquias y las representaciones de gatos, los animales preferidos del pintor. También pintó retratos de ilustres personalidades, desde el rey don Juan Carlos al cantante Julio Iglesias, pasando por la Duquesa de Alba o el ex–primer ministro alemán Helmut Khol. Ruzafa mantuvo relaciones de amistad con primeras figuras de la política o del arte, como Walter Schell, quien también fue primer ministro germano, el rey Hassan II de Marruecos o el pintor Salvador Dalí.



 

"Los judíos en Murcia"   
Del 30 de abril al 17 de junio de 2005

La judería estaba situada en el interior del recinto amurallado, entre la puerta de Orihuela y la de Santa Eulalia, en torno a la actual plaza Sardoy, donde es posible que existiese una sinagoga. La aljama de los judíos era un espacio pequeño y muy localizado. No existí una muralla que la cercase, si no que tres puertas situadas en determinadas calles delimitaban el perímetro.
Cuenta José Ballester que durante la Edad Media: … Eran numerosos los hebreos de Murcia y se ha estimado que llegaron acaso a serlo más que los mudéjares. Conservaban su indumentaria y sus costumbres y practicaban su religión disponiendo de varios de sus templos".
Durante el siglo XIV la ciudad contaba con aproximadamente con 1150 judíos, muchos de los cuales "adquirieron relieve en el estudio de las ciencias y más aún en el ejercicio  de la medicina. A veces en Murcia no hubo más médicos que los judíos".
La gran utilidad social de los judíos, (ya que ocuparon puestos destacados en la administración local como recaudadores de impuestos, fueron médicos, artesanos y comerciantes de todo tipo), vino a librar a la sociedad murciana de situaciones de tensión que sí se produjeron en otras ciudades de la España medieval.

 

"Otros Centenarios de El Quijote en Murcia"
Del 11 de marzo al 29 de abril de 2005 

En 1905 se celebró el III Centenario de la publicación de El Quijote y por este motivo, tanto en la ciudad de Murcia como en Cartagena, se celebraron diversos certámenes literarios. Aquí, concretamente, exponemos el diploma correspondiente al organizado por la Academia Politécnica de Cartagena y el de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia. Estos diplomas se concedieron a José Frutos Baeza por las poesías tituladas: “Gobierno de Sacho Panza en la Insula Barataria” y  “La Justicia de Sancho” .

Con motivo del IV Centenario de, que conmemoramos este año, el Museo de la Ciudad ha organizado una exposición en la que pueden contemplarse 199 ediciones de El Quijote, así como toda una serie de actividades relacionadas con la obra de Cervantes.

 

"El pimentón" 
Del 17 de enero al 10 de marzo de 2005 

La historia del pimiento de Murcia arranca en el siglo XVI, cuando los monjes que habitaban el actual monasterio de Los Jerónimos, en la pedanía murciana de Guadalupe, lo trajeron a la Región procedente de Hispanoamérica.
Caracterizado por ser un fruto redondo de color rojo intenso, su sabor dulce y su profundo aroma, entre sus diferentes denominaciones, bola y ñora, destaca esta última que, según indican los eruditos, se da precisamente por su cercanía a  la pedanía de la Ñora.
La transformación industrial del pimiento en pimentón comenzó hacia la segunda mitad del siglo XIX. Tras la buena acogida de este nuevo producto se amplía el negocio iniciándose una industria, por aquel entonces artesanal, que rápidamente crece y distribuye el pimentón murciano en primer lugar por España, y posteriormente por todo el mundo, siendo práctica común para la mayoría de los agricultores dejar secar la cosecha de  pimientos al sol.
Es por el año 1910 cuando aparece la primera industria de pimentón, instalándose en la pedanía murciana de Espinardo y posteriormente en Molina de Segura, Lorquí, Alcantarilla y diferentes pedanias del municipio de Murcia., todas ellas con el denominador común de ser zonas de cultivos de pimientos.

 

"Germán Mauricio Cortina"
1877-1960
Del 24 de noviembre de 2004 al 16 de enero de 2005 

Hijo del pintor murciano Federico Mauricio Ramos y de Clotilde Cortina Poveda, estudió Derecho y ejerció en Madrid sus primeros años de profesión. Más tarde se estableció en su ciudad natal y contrajo matrimonio con Beatriz Asensio Lorente. Durante la dictadura de Primo de Rivera fue alcalde de Librilla. Pese a todo su vocación fueron las letras: colaboró en varios diarios nacionales y locales, entre ellos El Liberal. Trataba las noticias con ingenio y humor creando sus propios vehiculos de expresión. El 8 de Septiembre de 1910 aparece su primer periódico, Don Pelmacio, del cual se publicaron 25 ejemplares hasta 1911. Una muestra de su ética se refleja en su frase: “El periodista que por temor calla se envilece; el que oculta por promesa se encanalla; el que denuncia con valor se engrandece”. En Diciembre de 1910 creó Don Crispín, su periódico de mayor popularidad. En la portada aparecían interesantes viñetas y caricaturas, y la sección dedicada a las semblanzas de murcianos ilustres eran muy celebradas. Don Crispín se publicó durante dos años para luego desaparecer, reapareciendo en 1931. En 1936 se despidió de los murcianos definitivamente. Sin duda su ausencia se dejó notar en los años venideros.

Germán Ramallo

 

 

"La arquitectura Murciana en las últimas décadas"
Del 18 de octubre al 23 de noviembre de 2004 

Paseando por Murcia podemos ver como su arquitectura nos remite a diferentes periodos de la historia. En las últimas décadas los arquitectos han dado un giro pasando del eclecticismo y vanguardia utilizada en los años 30 al periodo de la post-guerra en la década de los 50, marcado por el descubrimiento de la sencillez formal propia del clasicismo y la simplificación decorativa, que oculta unos presupuestos racionalistas.
A partir de los años 60 se produce un progresivo aumento en la construcción de viviendas de protección oficial que van a caracterizar este tipo de arquitectura. Al mismo tiempo la Gran Vía, que se abría paso a partir de los 50, se convierte en un símbolo de modernidad al materializarse la construcción de los primeros edificios de gran altura en sus alrededores.
La innovación tecnológica comienza a implantarse en la construcción implicando las instalaciones de aire acondicionado, ascensor,…así como el empleo de nuevos materiales como el cristal o el aluminio.
La nueva arquitectura, realizada con diseños innovadores y de carácter experimental, contribuye a mejorar los espacios que conforman nuestro hábitat, e inciden favorablemente en el ámbito cultural y social.
 

Bibliografía
Hervas Avilés, J.Mª. Cincuenta años de arquitectura en Murcia. La arquitectura, los arquitectos y su organización colegial. 1931/1982

 

 

"Esparto, atocha
(Stipa tenacissima L.)"
 
Del 26 de agosto al 17 de octubre de 2004 

El esparto está presente desde tiempo inmemorial en la Historia del Sureste Español. Los asentamientos neolíticos permitieron descubrir numerosos aprovechamientos de esta planta esteparia, para fabricar prendas de vestir, enseres domésticos, útiles de trabajo y para construir sus habitáculos.
El esparto –una planta desconocida en otras latitudes europeas- fue un foco de atracción para los pueblos colonizadores del Mediterráneo, generalizándose en la Antigüedad Clásica el uso de las sogas y maromas en la navegación, así como cestería y tejidos trenzados para la minera y la agricultura.
Los griegos bautizaron esta planta, con el nombre de “spartón” que significaba junco leñoso, pasando al latín con la denominación de “spartum”. La otra voz que la nombra es “atocha” que parece provenir del término mozarabe “tauca”, mientras que los musulmanes la llamaban “halfa”.
Durante la dominación romana el esparto de la comarca conocida como Campus Spartarius sería objeto de un intenso comercio desde el puerto de Carthagonova hasta todos los confines del Imperio Romano.
Lo que durante muchos siglos fue una industria que daba trabajo a numerosas personas como alpargateros, atocheros, hiladores, cordoneros especializados en capachos, alfombras, maromas, hilatura, utillaje agrícola y doméstico, hoy está considerado como un trabajo artesanal que sobrevive a los objetos de diseño y nuevas tecnologías.

Texto reelaborado del libro “Tiempos de esparto”, 2002

 

"La Cultura del agua"
La Rueda de La Ñora
Maqueta de la Rueda de la Ñora.
Hierro y madera. (diámetro 68 cm)

Jarra de acarreo
S. XIII. Procedente del Pozo de San Nicolás.
Altura: 56 cm. Diámetro boca: 9.7 cm. Diámetro base: 15.4 cm.

Del 12 de junio al 25 de agosto de 2004 

En la pedanía de La Ñora, situada en la Acequia Mayor de Aljufía, existe una noria que continúa realizando su trabajo de la misma manera que hace siglos. Dispone de dos coronas de yanta hueca con 36 cangilones que toman el agua para elevarla, y mediante el acueducto conocido como “Rajicas”, permitir regar un gran número de tahúllas en cotas superiores. Su diámetro es de unos 11 m, y la anchura entre las coronas es de 1’90 m.La Jarra de Acarreo, sirvió para recoger agua y llevarla a las casas. Está realizada en una pasta marrón-rosácea, de textura compacta-escamosa, y mediante cocción oxidante. Su decoración es pintada a base de trazos digitales y grupos de manchones al manganeso. Posiblemente, una jarra de similares características, estuviese presente en los acontecimientos que dieron lugar a la fundación de la ciudad:
“…cierto día, un yemení bajó al río Guadalentín a llenar un cántaro de agua. Al marcharse, para que el agua se mantuviese fresca y limpia, quiso tapar la boca de la vasija con una ancha hoja de vid que pretendía cortar de una viña cercana. Pero su dueño estaba allí, y era precisamente de la tribu rival, la de los midaríes…”

Así nos lo cuenta el arabista murciano Alfonso Carmona.

 

"Recreación Cantiga CLXIX dedicada a Santa María de la Arrixaca"
Técnica mixta
J. Alcaraz Cano
Del 27 de mayo al 11 de junio de 2004


Uno de los más preciados recuerdos que por su grán belleza lírica e iconográfica dejó para Murcia Alfonso X el Sabio, además de los privilegios políticos y sus propias entrañas, fue la Cantiga CLXIX, dedicada a Santa María de la Arrixaca.
Las Cantigas a Santa María, escritas en gallego – portugués, señalan  todos los milagros y acciones que en relacción con Santa María y el propio rey, ocurrieron en la época. Existen tres códices: El florentino, el del Escorial y el de Toledo.
Hoy enseñamos una recreación de la Cantiga CLXIX  en la que queda patente el contenido moralizante y educador de ésta obra, además de ser una perfecta radiografía del siglo XIII. Todo se encuentra allí: casas, palacios, interiores, vestidos, esculturas, nobles, ciudades, campesinos, musulmanes, judíos, cristianos.


Texto extraido de : “MVRGETANA”, ACADEMIA DE ALFONSO X EL SABIO. Num. 40. Murcia.1975. “EN RECUERDO DEL REY SABIO”, Murcia tres Culturas. Museo de la Ciudad
(Ayuntamiento de Murcia). 2000

 

"Boceto del paso del Santo Entierro de Javalí Viejo" 1951
Yeso. 38 x 38 x 24 cm.
Francisco Liza Alarcon, 1929
Del 31 de marzo al 23 de abril de 2004

El escultor Francisco Liza Alarcón comenzó aprendiendo dibujo en la Real Academia Económica de Amigos del País y siguió su aprendizaje en los talleres de los más afamados escultores y pintores murcianos: Juan González Moreno, José Sánchez Lozano, Luis Garay, Antonio Carrión Valverde, etc.
Siendo un muchacho colabora en la realización del retablo del Santuario de la Fuensanta y en 1948 obtiene su primer premio de la Escuela de Artes y Oficios, repitiendo galardón al año siguiente. A partir de ese momento no dejaría de trabajar en toda la región para más tarde realizar encargos en Zaragoza, Barcelona, Valencia, etc.
Imaginero, restaurador y belenista, Francisco Liza ha llevado una vida entre barro y madera, realizando una fecunda obra religiosa dentro del más puro barroco de la escuela de Salzillo.

 

"Alcázar Saghir"
Decoración de la residencia real de Murcia.
Músico tocando el mizmar, tercer cuarto del siglo XIII.
Procedencia: Convento de Santa Clara la Real, Murcia.
Temple/estuco. 12 x 9 x 4 cm.
 
Del 14 de enero al 30 de marzo de 2004 

En el actual monasterio de Santa Clara se levantaron dos palacios islámicos: el más antiguo fue construído por el Rey Lobo a mediados del siglo XII; el segundo es obra del emir Ibn Húd (1228 – 1238) y se edificó sobre las ruinas del palacio anterior. Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el convento permitieron recuperar numerosos restos decorativos del edificio del Rey Lobo, entre los que destaca una serie de fragmentos de una cúpula de mocárabes decorada mediante pintura al temple con representaciones humanas. La mejor conservada muestra una figura humana tocando un instrumento musical de viento.  

 

"La artesanía del belén en Murcia"
Del 16 de diciembre de 2003 al 13 de enero de 2004.

Nacimientos de José Antonio Griñán.Puente Tocinos, Murcia.

La Región de Murcia puede enorgullecerse de constituir una comunidad eminentemente artesana. Fue el rey Carlos III quien trajo esta moda a los hogares españoles tras conocer los Presepi napolitanos, aunque el primer belén lo montó San Francisco de Asís a principios del siglo XIII. Pero será a raíz del que hizo el escultor murciano Francisco Salzillo en el siglo XVIII, cuando comience a fraguarse en nuestra Región una verdadera tradición belenista que se prolonga en nuestros días. Los nacimientos que se mostraron la pasada Navidad provenían del taller de Juan Antonio Griñán, artesano belenista considerado uno de los más completos, tanto por la variedad de sus fabricados como por la calidad que imprime a sus figuras, auténticamente trabajadas a mano, desde el modelado hasta el cocido y pintado. Su taller se encuentra en una de las tradicionales pedanías huertanas de Murcia, donde más auge ha tenido y tiene el belenismo: Puente Tocinos.  

 

"Paisaje"
Manuel Avellaneda Gómez
(Cieza 1938-Mazarrón 2003)
 
Del 4 de octubre al 15 de diciembre de 2003

Manuel Avellaneda adquirió su formación artística en Murcia y posteriormente en Madrid, donde cursó estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando. Allí establece contacto con la llamada “Escuela de Vallecas” (Benjamín Palencia, Redondela, Ortega Muñoz, etc.). En 1965 formó el grupo “Aunar” junto a Aurelio, Párraga, Luis Toledo y otros artistas. En 1971 realizó los murales para la casa de Murcia en la feria internacional del Campo de Madrid, e inició una serie de exposiciones individuales en las galerias Zero y Chys. A partir de ese momento no dejaría de estar presente tanto en salas murcianas como en otras ciudades españolas, Madrid, Barcelona o Santander. Conocido por la luminosidad de sus paisajes murcianos, Manuel Avellaneda se caracterizó por ser el pintor de la tierras baldías y de secano de la región sin olvidarnos de sus marinas de gran riqueza cromática, además de haber destacado también por su labor de grabador ilustrando libros. Su figura es considerada como una de las más importantes del arte murciano de la segunda mitad del siglo XX.

 

"Tres figuras de toreros (1990)"
José Hernández Cano, 1932  
Del 6 de septiembre al 3 de octubre de 2003

Después de formarse en la Escuela de Artes y Oficios y de largos años de trabajo en el taller de su maestro, Juan González Moreno, a José Hernández Cano le ha quedado un gran dominio del modelado -como puede apreciarse en estas tres figuras de toreros- y de la talla en piedra y madera. Es un espíritu autodidacta, con una actitud de afirmación personal; para él la intuición y la naturaleza son las principales fuentes del arte, conceptos que le llevan, como es lógico, a realizar una escultura figurativa tangencial, donde trata de recoger los principios que han constituido los valores de la estética tradicional: la proporción, el equilibrio. Adscrito a una temática convencional, con preferencia del desnudo, una gran parte de su repertorio se compone de piezas estilizadas en las que reduce el volumen y tensa la figura hasta crear ansiedad y una cierta vibración, como en el Desnudo que le valió el premio de la Academia de Bellas Artes de Sevilla del año 1978. En imaginería ha realizado obras de mérito, sensibles y de buen gusto, como la Virgen de los Buenos Libros del Colegio Monteagudo de Murcia capital.

Texto resumido de Historia de la Región Murciana, t. X, 1980.

 

"Retrato con vasos azules"
Sofía Morales (1917-2005)  
Del 28 de junio al 5 de septiembre de 2003


Sofía Morales nació en Cartagena y a los cinco años se trasladó con su familia a Murcia. Luis Garay se interesó por sus primeros trabajos y la animó para que se dedicara a la pintura. Estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Murcia, que por aquel entonces estaba dirigida por el escultor José Planes y en el estudio del pintor Joaquín en el Malecón. En 1935 expone por primera vez en el Circulo de Bellas Artes y cinco años mas tarde recibe una beca del Ayuntamiento de Murcia para estudiar en Madrid, lugar donde fijará su residencia. Allí alternará su actividad artística con el periodismo. Su obra está impregnada de ternura y se aprecia cómo se interesa por los niños que aparecen en sus obras entre pájaros, frutas o peces de colores. El color y la composición, a base de veladuras, se alían para conseguir una pintura de gran equilibrio. Se conservan pinturas suyas en el Museo de Arte Contemporáneo de Cincinnati, en colecciones particulares de Florida, París, Milán y Nueva York y en el Museo de Bellas Artes de Murcia.

Texto resumido de “Gran Enciclopedia de la Región de Murcia” , 1995

"IV Festival Murcia 3 Culturas"
Alfonso X el Sabio, 1984
Juan González Moreno (1908 – 1998)
Bronce. 30 x 10 x 10 cm

Del 7 de mayo al 27 de junio de 2003

Esta escultura representa a un personaje de gran importancia en la historia murciana, el rey Alfonso X el Sabio de Castilla. Siendo aún infante y como fiel hijo de Fernando III el Santo, vino a tomar posesión del Reino de Murcia en 1243, empresa en la que obtuvo el mayor éxito. Realizó el repartimiento de la Huerta de Murcia entre los nuevos pobladores y de su obra cultural podemos destacar, en relación con Murcia, la Cantiga a la Virgen de la Arrixaca.
Juan González Moreno situó al rey castellano en actitud sedente, sobre un taburete – llamado siella o cadira – decorado con arcos de herradura que recuerdan la doble condición, cristiana y musulmana, de los territorios sobre los que reinó. Mira al espectador con porte majestuoso, acorde con su condición monárquica. La escultura viste una túnica lisa, decorada tan solo por una franja que la atraviesa verticalmente, aunque Alfonso X solía vestir a cuadros o círculos. En la mano izquierda sostiene un orbe, atributo áulico que suele aparecer en todos los retratos reales del siglo XIII. En la derecha porta un cetro rematado por un águila suaba, emblema de su madre, Beatriz de Suabia. Por último, sobre su cabeza aparece la corona de los camafeos – conservada en la Catedral de Toledo –, decorada con ocho placas con charnelas.

 

"Original del cartel de las Fiestas de Primavera 2003"
César Mercader.
Óleo/tabla. 59 x 44 cm.

Del 3 de abril al 6 de mayo de 2003

César Mercader nació en La Aljorra (Cartagena) en 1966 y desde 1982 ha realizado diversas exposiciones tanto individuales y como colectivas. Alberto Martínez Miravete, en el catálogo de la exposición celebrada en la Galería Chys, dice que este artista ofrece una fiesta culinaria de frutos, colores, bulbos y hortalizas. Una armonía y sensibilidad que difícilmente podrían ser superadas. El ambiente que se respira huele a azahar. Los cinco sentidos están invitados para disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor. Autodidacta, con mucha habilidad y con su estilo personal, se mueve en el ámbito realista e impresionista con una soltura inigualable, porque combina magistralmente los colores y acaricia sus lienzos y papeles con sus acuarelas y óleos, produciendo unos efectos de luz propios de una envidiable y rica Huerta como la nuestra.

 

"Javier Fuentes y Ponte"
(Madrid, 1830 – Murcia, 1905)
D
el 24 de enero al 2 de abril de 2003

Escritor y erudito, vivió en Murcia desde 1860 destinado como ayudante de Obras Públicas en los Ferrocarriles M.Z.A. Enamorado de la ciudad, en ella realizó su extensa labor cultural, actuando más que como creador, como motivador. Así, resucita los Juegos Florales, restaura el culto a la Virgen de la Arrixaca, proyecta el monumento a la Fama en la Pza. de Sta. Isabel, impulsa el centenario de Saavedra Fajardo… Es, asimismo, autor de dos obras fundamentales: Murcia mariana y La Murcia que se fue.

Federico de Madrazo y Kuntz (1815 – 1894) fue quien lo retrató en 1878, en este lienzo perteneciente al Museo de Bellas Artes de Murcia desde 1924. Hijo del también pintor José de Madrazo, su trayectoria artística alcanzó un gran éxito. En 1857 logra el puesto de pintor de cámara en la Corte. Será director del Museo del Prado entre 1860 y 1868 y desde 1881 hasta su muerte. Considerado purista, discípulo de Ingres en París, alternará al principio las composiciones históricas con los retratos para centrarse finalmente en estos últimos. Fue el pintor de los grandes salones, de las fiestas de palacio…       
 

"Murcia medieval. Ajuar doméstico cristiano"
Del 13 al 23 de enero de 2003.

En la Edad Media, las cocinas de las casas cristianas eran o bien enormes habitáculos de techos muy altos para evitar el fuego en las habitaciones superiores – en el caso de la nobleza –  o el simple calor del hogar en casas de una sola estancia en el caso del pueblo. Por el contrario, las casas de las juderías o de las medinas musulmanas sí disponían de espacios donde se manipulaban y preparaban los alimentos.

En cuanto a la tipología de los utensilios utilizados como ajuar de cocina, no había grandes diferencias entre unos y otros. Sólo cabe hacer mención a que en las casas hebreas se ha de disponer de dos ajuares distintos y, si esto no es posible, antes del comienzo de la celebración de la Pascua todos los utensilios de la cocina y vajillas han de ser purificados.
Procedentes de diferentes excavaciones efectuadas en la ciudad de Murcia, propusimos una selección de estos utensilios referidos únicamente a la cultura cristiana, cuyos restos en nuestra ciudad, curiosamente, son mucho menos conocidos por el público en general que los de origen musulmán. Esta muestra del ajuar cerámico de los murcianos del siglo XIII está compuesta por dos cantimploras, una jarra pintada de cuatro asas, una jarra de dos asas, una marmita, una alcancía y tres cuencos.
 

"La huída a Egipto."  
José Nicolás Almansa, Pedro Chico y otros.
La huída a Egipto, h. 1955.
Barro cocido policromado.
Del 5 de diciembre de 2002 al 12 de enero de 2003

La huída a Egipto es uno de los episodios de la reproducción del belén de Salzillo que fue modelada por José Nicolás Almansa y decorada por Pedro Chico, con ayuda de algunos oficiales, a mediados de los años cincuenta. Sólo se hicieron tres reproducciones del belén del imaginero barroco, de los cuales el único localizado y susceptible de mostrar (los moldes originales desaparecieron), de propiedad pública, es el que se conserva en el Museo de la Ciudad. 

Todo ello lo convierte en un conjunto de gran valor, tanto histórico como artístico. En otras salas del museo se encuentran expuestas las escenas del Nacimiento y de la Matanza de los Inocentes.En 1223 San Francisco de Asís montó el primer belén viviente, costumbre que ya se conoció en España a finales del mismo siglo, aunque la tradición belenística que hoy conocemos se remonta al siglo XVII, la cual, a su vez, tiene su origen en los presepi napolitanos. Con Salzillo (1707 – 1783) nació una nueva forma de ver el belén, donde el profundo sentido religioso, la tendencia a la narración y el modelado de las figuras con sus ricas policromías marcan su fuerte personalidad.
 

"Ciclos agrícolas. Otoño: la recolección del maíz."  
Máquina de desgranar panizo.
Madera y hierro. 92 x 117,5 x 45 cm.
Pieza cedida por Alfonso Gálvez Arce. Los Dolores (Murcia).
Del 31 de octubre al 4 de diciembre de 2002

Este artefacto estaba destinado a desgranar la cosecha de maíz que la mayoría de los agricultores de la Huerta de Murcia recogían en los inicios del otoño. Su mecanismo de funcionamiento es muy básico: una estructura de hierro con orificio de entrada para la mazorca de maíz o panocha que gira gracias a una manivela que mueve una superficie rugosa y que desprende los granos del zuro o corazón de la mazorca. La pieza va montada en un banco de madera sobre el que se colocaba a horcajadas el manipulador de la misma. Esta máquina que mostramos data de 1920 y revela el lento proceso de modernización de las labores agrícolas de la Huerta, donde hasta la década de los 50 del siglo XX se usaba mayoritariamente el utillaje tradicional. La desgranadora de maíz sustituyó el carácter manual de esta actividad, labor lenta y difícil que era realizada por la familia huertana en largas veladas invernales.

 

"Tres desnudos de Antonio Campillo"  
Del 2 de septiembre al 31 de octubre de 2002

Antonio Campillo nació en Era Alta (Murcia) en 1926. Desde muy joven se incorporó a la Escuela de Artes y Oficios de la capital murciana, integrándose poco después en el taller del escultor Juan González Moreno. En estos años adquirió los instrumentos esenciales que definen su obra: el dibujo, como los que aquí enseñamos, y el dominio del barro.
Antonio Campillo infunde a sus realizaciones unos caracteres que lo adscriben a los cultivadores del postimpresionismo y a aquéllos que han creado el volumen y han dejado la preocupación por el acabado. En su trabajo en bronce pervive la huella del modelado y las superficies inacabadas que buscan dejar constancia del proceso creador.
Es un clásico en la concepción de la figura, con formas sencillas y redondeadas. Su modernidad está en la forma abocetada, en los rasgos de líneas tenues y en el carácter distante de toda su obra, alejada y sin compromisos.

Antonio Campillo (1926).
Desnudo femenino I.
Sanguina y carboncillo/papel. 28 x 21 cm.

Antonio Campillo (1926).
Desnudo femenino II.
Sanguina/papel. 44,5 x 31,5 cm.

Antonio Campillo (1926).